“Don
Carlos”, sin duda, es la ópera más completa de todas las compuestas por Verdi y
una de las más importantes y complejas del repertorio lírico. Creo sinceramente
que le perjudica su final, poco clarificador. Pero aun así, reitero su importancia
en el catálogo verdiano.
A pesar de
que el músico siempre fue muy diligente con todas sus obras y llevaba un
control rígido de las mismas, en este caso, o no quiso o no pudo controlarla,
ya que existen ocho versiones diferentes de esta imponente partitura. Verdi es
el responsable directo en sólo cuatro casos. El resto, fueron montajes hechos
por diferentes motivos y personas.
“Don Carlos”
es un espléndido ejemplo de lo que podía dar de sí el compositor, a una edad
todavía temprana de cincuenta y tres años. Tenía por delante las tres últimas a
cual más grandiosas: “Aida”, “Otello” y “Falstaff”.
Recordar que
por la extensión de la presentación, la he dividido en tres vídeos y que no voy
a subirlos a la vez, para dar tiempo a su lectura.
Esta obra tiene, en orden cronológico, un mal número.
Se trata de la 13ª ópera del Catálogo Verdiano, de las 28 que compuso en Total.
Puede que haya influido esta circunstancia u otra distinta. Pero el hecho es
que al “Corsaro” no se la puede calificar como una de sus composiciones
más destacadas. Resulta una autentica desconocida para el público. Ni siquiera
se identifica el título asociado al nombre del de Busseto. A veces se confunde
con “Il Pirata” de Bellini o con la homónima de Pacini.
Aun con
todo, Verdi siempre tiene cosas aprovechables. Son numerosos los bellos
momentos de la partitura con páginas muy atractivas por sus melodías, De
acuerdo en que es una ópera de
importancia menor. Pero ese concepto de mejor o peor, es aplicado siempre sobre
sí mismo pues no había otro, en su tiempo, con quien Verdi pudiera compararse.
Las primeras
óperas del joven Verdi, expresaban en los textos valores nacionalistas, que unidos
a la música, llena de fáciles y rítmicas melodías, provocaban el delirio y la
agitación en el público. Este es el caso de “Attila”, una de las primeras
hechas a plena conciencia patriótica.
Pero la
historia en ópera del rey de los hunos, posee además un encanto especial por
sus Personajes, que hicieron vibrar la inspiración verdiana. Luego está su
vocalidad de una dificultad extrema pero emocionante si se logra reunir, que no
es fácil, a cuatro solistas adecuados. Pueden entonces salir chispas de esta
música de inagotable inspiración melódica. También la orquestación está llena
de momentos originales con intensos y arrolladores acentos.
En 1995 se
representó en el Teatro de la Zarzuela esta ópera bien poco conocida,
denominada “Stiffelio”. Nuestro barítono Carlos Álvarez, abordó el rol de
Stankar en la obra. Preguntado por los periodistas sobre la cuestión, hizo las
siguientes declaraciones que van a servir, por lo acertadas, como preámbulo al
video.
“Pienso que “Stiffelio”
no ha figurado en el repertorio habitual precisamente por el éxito de las óperas
que le sucedieron. Me refiero a “El trovador”, “Rigoletto” y ”La Traviata”,
cuya influencia en el género operístico marcó un nuevo rumbo. “Stiffelio” es
una obra de transición en la que se observan alusiones al pasado belcantista y
también una ópera en la que late el lenguaje de las óperas aludidas”.
“Para mí Stankar es un personaje de importante contenido dramático.
Un buen ejemplo para ahondar en los papeles de barítono que escribió Giuseppe
Verdi y uno de mis fragmentos preferidos, aunque pertenezca a una ópera, que no está entre las famosas”.
Más
de uno se habrá dado cuenta de que he inaugurado un nuevo blog con el fin de
dar cabida a lo que, por temática, no debo incluir en los ya creados. Para los que
todavía lo desconozcan y pudieran estar interesados, les dejo la dirección:
El
video que sigue a continuación no es propiamente sobre VERDI pero me vais a permitir que lo incluya como una
muestra de la página recientemente iniciada. Deseo que os guste.
Alzira nació
con mala fortuna: Su creación se vio afectada por un Verdi poco inspirado y en
mal estado de salud (padecía fuertes dolores
crónicos en cabeza y estómago de origen nervioso). Destinada al Teatro San
Carlos de Nápoles, las premuras de tiempo retrasaron la entrega de la partitura
hasta tal punto que puede decirse que las prisas tanto
del libretista como del músico, fueron la causa principal de su mal resultado.
Es el
título más breve del catálogo (dura solo hora y media): se incluyó la Obertura
para obviar, en parte, este defecto. Prácticamente nunca se representa. Su
exotismo puede haberla perjudicado (se
desarrolla en el Perú del siglo XVI, en plena época de conquistas).
El propio
tema, cogido de Voltaire, quedó muy desvaído por la censura. El autor francés
intentaba defender al oprimido y se mostraba en contra de la civilización que
el hombre blanco impone a los llamados “salvajes”. Era innovador pero no parece
propio para una ópera. El estreno resultó un fracaso y la
obra quedaría encuadrada como rareza
dentro del catálogo verdiano.
Alzira está lejos de ser una obra maestra pero hay que
decir en su favor que existen páginas que demuestran la habilidad del músico,
como las dedicadas a la protagonista. No faltan tampoco momentos en los que se
asoma el típico dramatismo de Verdi, su pasión y su vibración emotiva. La ópera
no resulta farragosa ni monótona. Con un buen reparto y una buena dirección,
Alzira podría hoy pasar la prueba de fuego de la representación
Cuando todos pensaban que era imposible que el maestro Verdi compusiera una
nueva ópera, logró el milagro de estrenar “Otello” en su senectud productiva, con
la colaboración en los textos de Arrigo Boito, importante intelectual,
especialista en Shakespeare, poeta y músico.
Simplemente por los quince años de diferencia que se lleva con “Aida”, ha
de ser una ópera distinta. Pero no solo por esa causa, ya que Verdi marca con
ella un nuevo camino en el arte lírico italiano, respetando su propia
idiosincrasia. Es desde luego, su testamento musical y por eso requiere de un
mayor esfuerzo del oyente. Para una mayor facilidad de visión, el vídeo está
dividido en dos partes.
En el Falstaff
de Giuseppe Verdi, las palabras están íntimamente ligadas con la música. El
tono humorístico halla su mejor reflejo en el armazón armónico que construyó el
maestro de Busseto para el texto. En óperas anteriores podía perderse el
contenido del relato, siempre que se mantuviera el gozo musical. Eso no es
posible en Falstaff pues sufriría una merma notable de apreciación.
Junto a la
simbiosis de música/texto anteriormente indicada, hay que añadir lo poco que se
representa en los teatros por su enorme complejidad escénica y extenso reparto.
La ópera tiene
fama universal, es reconocida por todos como “obra maestra” y su estructura es
compleja. Por eso necesita ser oída y vista varias veces para poderla apreciar
en su valor. Estas son aproximadamente las razones por las que tiene menos popularidad
que los otros títulos verdianos.
Giuseppe Verdi consiguió
una gran fama mundial gracias a sus óperas. Pero además tuvo tambien su
importancia- mayor o menor según historiadores- en el movimiento político llamado Risorgimento,
que logró hacer de Italia una sola nación.
Él,
naturalmente, no era político. Esto lo logró a través de la música. Sus
personajes, lanzaban al público mensajes subliminales. Eran parte del argumento.
A la censura se les escapaban ciertos detalles.
Las obras
juveniles de Verdi, tienen alusiones a la unificacion italiana. Attila,
Lombardi, Ernani, Giovanna D’Arco y el propio Nabucco, serían ejemplos. Mas en “La
Batalla de Legnano”, ya no hay insinuaciones. Son rotundas y claras alusiones contra los
enemigos del pueblo italiano, marcando a los austriacos como culpables de la
situación.
Su estreno en Roma, precedió a la
creación de la República Romana, después de que el Papa huyera de la ciudad
eterna. Era la primera guerra de independencia. Terminó con muchos muertos y quebrándose
la ilusión inicial.
Puede pues
afirmarse con rotundiad que “La Battaglia” se utilizó como un activo componente
de publicidad para aumentar el sentir patrio popular, No es que el resto de
óperas citadas no lo hiciera sino que ésta lo efectúa mucha más fuertemente.,
No obstante, la
obra no se queda solamente ahí, ya que tiene unos fragmentos musicales y
dramáticos sumamente interesantes. No puede olvidarse que el músico estaba ya muy cerca de su primera madurez
compositiva.